El ahorro en los electrodomésticos comienza con la correcta elección de los mismos. Para ello hay que conocer las características de cada uno y los diferentes tipos de aparatos dentro de cada gama antes de adquirirlo, para asegurarnos que se adecuará a las necesidades de nuestra familia.
Es importante no sólo mirar el precio, sino también el consumo eléctrico y el uso que se le va a dar, esto evitará un derroche de energía y, por tanto, de dinero para la economía familiar. Además, reportará beneficios al medio ambiente.
Lo primero y fundamental es que sean de una clase eficiente; es decir que su consumo energético sea bajo dentro de su categoría. Aunque los electrodomésticos más eficientes suelen ser también más caros, la elección siempre es rentable. Tome en cuenta que la vida útil de un electrodoméstico suele ser larga y su uso continuado, por lo que si saca las cuentas resulta que, el sobreprecio que paga al principio suele estar más que compensado con el ahorro eléctrico de los años venideros.
El otro factor fundamental es el uso que se le va a dar al aparato. Por ello, al comprar un electrodoméstico conviene comprar el aparato que se ajuste a nuestras necesidades. En el caso de la lavadora, capacidad de lavado en kilos; el refrigerador, tamaño en litros; el congelador, litros y capacidad de congelado por kilos y hora. Acertar con la máquina adecuada evitará un derroche diario innecesario.