Cómo usar el lavaplatos automático

Este electrodoméstico utiliza agua caliente y a presión, para lavar los platos. También incorporan un sistema de secado, según el modelo pueden utilizar aire o calor.  Algunos modelos necesitan además otros tipos de aditivos, por ejemplo sal, abrillantadores o enjuague.

Son máquinas capaces de obtener resultados óptimos de lavado con un mínimo consumo de energía y agua. Como ejemplo basta señalar los modelos de última generación, donde los niveles de agua han sido reducidos a sólo 19 litros y la energía a 1.3 kWh, consiguiendo el secado sin aporte de energía adicional. También se han reducido considerablemente los niveles de ruido (50 db).

Su ubicación natural es en la cocina, preferentemente junto al fregadero para ganar en comodidad y siempre teniendo en cuenta las tuberías de alimentación y evacuación de aguas. Existen en el mercado distintas variantes, dependiendo de su representación exterior, emplazamiento y capacidad.

Básicamente podemos distinguir entre:

  • El lavaplatos independiente: Es el Lavaplatos aislado de instalación libre.
  • El lavaplatos integrable: Su colocación es bajo el tope de la cocina, por lo que se integra al mobiliario existente. 

A la hora de comprar un lavaplatos es importante investigar el sistema que tiene para secar los platos:

  • Por aire: Una vez finalizado el lavado, se encienden unos ventiladores integrados en el lavaplatos que secan la vajilla.
  • Por calor: En este caso el lavaplatos tiene una resistencia (parecida a la de los hornos eléctricos), que se enciende después de finalizado el lavado y desprende calor, secando los platos. Con este sistema hay que tener cuidado con los objetos de plástico, ya que el calor puede deformarlos.

Recomendaciones de uso y mantenimiento

  • Antes de introducir los platos, limpiarlos ligeramente para evitar que la suciedad excesiva obstruya los filtros.
  • Utilizar el aparato preferentemente a plena carga ya que de esta manera se ahorra electricidad y detergente,  además así se alarga la vida del aparato.
  • Procurar poner en marcha el Lavaplatos después de las comidas, de esta manera la comida no se seca en los platos y es más fácil su limpieza.
  • Ajustar la dosis adecuada de detergente.
  • En caso de usar abrillantador o enjuague también se han de ajustar la dosis. El enjuague ayuda al secado y proporciona un brillo especial a los platos, evita también las marcas de agua en los vasos y en las copas de vidrio o cristal.

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